¿Debería nuestra identidad digital ser parte de nuestra historia clínica?

Nuevamente el gran MAestro Máñez (@manyez) me pasa un enlace muy interesante que me gustaría comentar.

La entrada nos plantea la siguiente pregunta: “¿Debería tu ‘gráfica social’ ser parte de tu historia clínica?“. Es un tema bastante peliagudo, la verdad, con muchas connotaciones.

En mi opinión, que tu huella digital en la Red sea parte de tu historia clínica podría tener un gran interés. ¿En qué me baso? Veréis. Una herramienta que se usa en Medicina de Familia (menos de lo que debería, la verdad, pero no entraré aquí en los motivos) es el genograma. Para aquellos a los que no les suene, lo intentaré explicar brevemente (y disculpen las imprecisiones). Digamos que es el árbol genealógico de nuestra familia que cuenta con toda una simbología específica para representar el desarrollo de la misma a lo largo del tiempo. Nos plasma de una manera muy visual el estado de la familia, sus relaciones, enfermedades, defunciones… bien usada, es una herramienta muy potente. Siento no saber explicarlo mejor, pero es que yo no soy muy bueno con los genogramas ;)

El genograma es parte de la historia clínica. Es un registro dinámico, que va cambiando a medida que lo hace nuestra situación familiar.

Basándonos en esto. ¿Por qué no tener en nuestra historia clínica nuestro ‘sociograma‘? A partir del rastro que vamos dejando en Internet se puede obtener mucha información que puede llegar a ser muy útil en un enfoque global (biopsicosocial) en el cuidado de la salud de las personas.

Sabemos que existen herramientas que son capaces de intuir nuestro estado de humor a partir del texto de nuestros ‘tweets‘ (u otro texto que podamos publicar en Internet); con otras se puede medir nuestra red social y la forma que interactuamos con ella de múltiples formas; el número de personas con las que nos relacionamos y cómo fluctúa este número puede arrojar información muy valiosa sobre el estado de la persona… ¡incluso hay quien ha llegado a utilizarlo para detectar conductas suicidas a tiempo!… ¿no pensáis que podría ser una información muy interesante para que nuestros profesionales sanitarios cuiden de nuestra salud? Yo opino que sí, rotundamente.

Evidentemente, todo esto tiene connotaciones éticas y de privacidad de nuestra información muy importantes. No estoy diciendo que mañana saltemos a mirar los ’tweets‘ de nuestros pacientes y a investigar su muro de Facebook. Digo que ahí hay una información muy valiosa sobre nosotros que puede ser usada en nuestro beneficio. La cuestión será saber definir qué información es importante y cómo podemos hacer uso de ella, crear las herramientas adecuadas y regular su uso.

¿No os parece un campo de investigación que merece la pena tomar? Aristóteles nos definía como ‘zoon politikon‘. Hoy día no cabe ninguna duda de que se nos puede definir como ‘zoon Interneton‘ (permitid que me tome la licencia), ¿acaso no debemos trasladar nuestro campo de acción como sanitarios a este ámbito? ¿No os parece ésta una forma más de hacerlo? ¿Qué opináis?

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