3 años de carcel para un medico que accedió a la HC de un compañero

La noticia no es nueva y seguro que la habéis escuchado ya antes, pero quiero comentarla con vosotr@s a ver que os parece.

La Audiencia Provincial de Palma, en su sentencia de 11 de febrero de 2009, ha condenado a un médico a una pena de tres años y tres meses de prisión, multa de 21 meses con una cuota diaria de 6 euros, una indemnización de 1.200 euros en concepto de daño moral e inhabilitación absoluta por un periodo de 9 años, por un delito continuado de acceso a datos reservados de carácter personal.
Según su versión, su intención era solucionar la situación de tensión que había en el ambulatorio y ayudar a su compañero al creer que tenía un problema de salud.

Los hechos probados

Según se declara probado en la sentencia, el acusado, médico del Ib-Salut y coordinador del centro de salud de Artà, accedió dos veces a través del programa informatizado de consulta clínica al historial clínico del también facultativo que trabajaba en el mismo ambulatorio para obtener el nombre de su médico de cabecera. Dichos accesos se produjeron sin conocimiento ni autorización del segundo médico y sin que existiera entre ambos relación asistencial. La primera consulta la realizó el procesado desde su despacho el 6 de octubre de 2005, mientras que la segunda la efectuó la enfermera por orden del acusado el 20 de abril de 2006.

Para obtener el dato del médico de cabecera, introdujeron informáticamente el nombre del compañero en la hoja de pacientes del día del doctor acusado y, desde ella, accedieron a una pantalla con el icono “ficha del paciente”. Según establece el tribunal, no consta debidamente acreditado que, el encausado, además accediera a algún otro dato de la historia clínica de su compañero. La sala entiende que el médico aprovechó su condición de funcionario público para acceder de forma irregular a los datos reservados de carácter personal.

¿Qué opinión os merece en cuanto a su proporcionalidad la pena impuesta?.

Recordemos

  1. Tres años y tres meses de prisión.
  2. Multa de 21 meses con cuota diaria de 6 euros.
  3. Indemnización de 1.200 euros.
  4. Inabilitación absoluta por 9 años.

¿A la justicia se le ha ido la pelota o por el contrario es “le esta bien empleado” por utilizar los datos de un paciente en contra del propio paciente?

Espero vuestras opiniones.

5 comentarios Comments For This Post I'd Love to Hear Yours!

  1. Creo que ha sido una condena ejemplarizante. El médico en cuestión deberá cumplir, al menos en parte la condena de prisión, aunque lógicamente lo más duro no será eso sino los 9 años de inhabilitación profesional.

    Mi duda es si la enfermera también ha sido sancionada. Debería, ya que según cuentas tomo parte activa en el asunto.

  2. Cesáreo dice:

    Lo que hizo este facultativo está MAL, MUY MAL.
    No obstante, se trata de una sentencia, sin lugar a dudas, totalmente desproporcionada, salvaje. Probablemente no sea culpa de los jueces si no de la legislación que existe al respecto, que le transforma en un GRAN delincuente, que necesita ser encarcelado para su ¿rehabilitación? y que le expulsa de su profesión y medio de sustento. Menos mal que la pena de muerte no es legal en nuestro país …
    No creo que sea un sentencia ejemplarizante, como dice Aitor, si no de una legislación negligente, mal hecha, sin sentido de la proporcionalidad, y, para mi modo de pensar, injusta.
    Saludos.
    Cesáreo

  3. Manuel dice:

    Según mis noticias la enferemera no fue sancionada, al parecer, el tribunal consideró que ésta actuó a petición del médico. El caso de la enfermera fue sobreseido.

    De todas formas, aprovecho para comentar que el Tribunal Supremo ha resuelto un recurso de casación anulando la sentencia de los Tribunales de Palma, considerando que el acceso al nombre y apellidos no puede ser considerado como delito de los previstos en el artículo 107 del Código Penal. Otra cosa diferente es lo que diga la AEPD.

  4. Buenos días.

    En primer lugar, ¡muchas gracias a todos por vuestros comentarios!

    El que nos ocupa, es un caso difícil y delicado. Lo que hizo el médico fue un pasote… imaginad que vosotr@s sois los espiad@s y que un compañer@ se entera de si tienes una enfermedad venérea, si tienes problemas con el alcohol, si has pensado en el suicidio… vete tú a saber. Imaginad que después usa esa información para hacer daño (contar cosas a su pareja, por ejemplo).

    Supongo, aunque reconozco que no tengo ni idea de leyes, que la ley a la que se adhiere la sentencia intenta cubrir estos casos. Quizás está en manos del juez/a aplicar la ley en su máxima expresión o no… de todos modos, no tenemos toda la información del caso, lo que hizo el médico. Que era para ayudar es la versión del que hace la falta… habría que escarbar más en el asunto.

    Y el hecho de que el Tribunal Supremo anulara esta sentencia (según el comentario de Manuel) me hace pensar que el caso no debe ser tan claro ni tan fácil.

    La verdad es que tengo pocos datos para posicionarme de forma cierta, pero creo que cosas como estas son las que nos hacen verdaderamente conscientes de la importancia que tiene la privacidad de la información personal, sobre todo en nuestro ámbito.

  5. Manuel dice:

    Pues según tengo entendio, lo de ayudar a su compañero, era una forma “peculiar” de ayudarle.

    Según corren los comentarios en el mundillo de la protección de datos, la intención del Directivo (el acusado) era la de quitarse de enmedio al compañero.

    Parece ser (son solo rumores) que había algunas rencillas entre ellos. O sea, que en el fondo, lo de menos es el acceso a los datos, lo realmente grave es la intención del directivo, que al fin y al cabo se reduce a utilizar la Historia Clínica en contra del paciente (eso si que es grave).

    En cualquier caso, aún asi, soy de la opinión que la sentencia es MUY DESPROPORCIONADA.

    Si puedo decir, que por hechos similares, aunque no intencionados, se ha condenado a dos años de inhabilitación profesional. Aún así se me siguen poniendo los pelos de punta.

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