¿Cuánto pagarías por tu historia clínica?

Imagen en servidor ajeno. Disculpen las molestias.

Imagen en hl7standards.com

Hoy leemos una historia muy interesante en HL7 Standards que nos cuenta la aventura de Erica Olenski cuando pidió copia de su historia clínica.

Nos cuenta ambos extremos posibles: desde el médico “moderno” que tiene su historia clínica informatizada y la transfiere electrónicamente de forma segura y sin coste hasta el médico “anticuado” que tiene la historia en papel y sólo admite enviársela a otro médico por correo convencional previo pago de una tarifa.

Algo que me llamó poderosamente la atención es la existencia de regulación sobre estas tarifas, que quedaba recogida en la HIPAA (legislación estadounidense, debo añadir). Desde 0,75$ por página (hasta las 25 páginas) hasta 0,25$ por página (más de 100 páginas).

En nuestro sistema público, la petición de copia de historia es gratuita, aunque generar esa copia tiene unos costes evidentes: tiempo del profesional que busca la historia, tiempo del profesional para fotocopiarla, así como los costes del fotocopiado en sí (papel, tóner, mantenimiento de la máquina…).

No estoy diciendo que empecemos a cobrar por entregar copia de la historia, ni muchísimo menos. Pero, ya que lo hacemos, ¿podríamos hacerlo de otra forma?

No voy a entrar en la discusión de las carpetas personales de salud que están proliferando por nuestro país (llegarán hasta 17, ya lo veréis ;)) porque, entre otras cosas, ninguna ofrece la historia completa (ni pueden hacerlo, tened en cuenta que hay mucha información en papel en nuestros centros).

Os voy a contar una idea que ha tenido Martín Tejedor, el jefe de servicio de Calidad y Documentación Clínica de nuestro hospital, porque me parece muy buena.

En vez de entregar fotocopias de la historia, se procederá a su escaneo y se entregarán en un CD al ciudadano, del mismo modo que entregamos su historial de imágenes.

¿Qué conseguimos con esto?

  • Comodidad para el ciudadano, pues no se tiene que llevar una cantidad ingente de papeles.
  • Ahorro en los costes de la fotocopia (en tiempo de profesional se seguiría consumiendo lo mismo).
  • Beneficio ecológico, al reducir el consumo de papel y consumibles potencialmente contaminantes.
  • Entrenamiento del personal en las habilidades de escaneo.

Y aquí está la gran idea, así que me paro un poco a detallarla.

Ahora hay muchas empresas que están ofertando el escaneado de historias clínicas para eliminar papel. Incluso algunos hospitales se han lanzado al escaneado masivo. Los precios que cobran estas empresas me parecen (es opinión mía), extraordinariamente desorbitados… y me explico. En realidad, están cobrando demasiado por un proceso puramente mecánico (el escaneo). Coger una historia de 100 folios y escanearla sin más es como tener las fotos del viaje a China… ¡un desastre! Para que una historia escaneada tenga sentido, debe ir dotada de metadatos, es decir, información adicional que permita al sistema de información trabajar con esas imágenes: de qué tipo de documento se trata, a qué especialidad pertenece, qué profesional la ha escrito, qué contiene… y un largo etcétera que dependerá de las necesidades particulares del centro. ¿Y quién tiene el conocimiento para añadir esa información? Los profesionales del hospital… así que la parte difícil y laboriosa (desde mi punto de vista) del proceso de escaneo, la está haciendo el propio hospital… ¡y encima está pagando por ello!

La idea que se pretende en nuestro hospital es que el personal de archivo vaya adquiriendo habilidades en el escaneo a partir de la entrega de copias electrónicas a los ciudadanos de sus historias clínicas. Una vez dominado esto, nos podremos plantear el escaneo sistemático de todo nuevo papel que se genere (evidentemente con una implantación por servicios, claro). Con esto se pretende parar la generación de nuevo papel, paso previo y fundamental antes de plantearse iniciar el escaneado sistemático del archivo de historias (si seguimos generando papel, ¿de qué nos serviría escanear nuestro archivo? ¿No?).

Un segundo paso sería decidir qué servicios se beneficiarían más del escaneado de sus historias y en cuáles se conseguiría un mayor ahorro en costes de custodia y traslado… pero esto ya es vender la leche antes de comprar la vaca… tenemos que dar pasos previos antes.

¿Qué os parece la idea? Yo creo que es muy buena (y así se lo he transmitido siempre a Martín). No tenemos nada que perder y sí mucho que ganar. En el peor de los casos, habremos mejorado mucho nuestro servicio al ciudadano en lo que respecta a la entrega de copias de sus historias (yo preferiría llevarme un CD a un montón de folios).

Y nuestra meta a largo plazo: ser autosuficientes en la gestión de las copias electrónicas de nuestra documentación clínica, bien merece el intento. Y mirando más allá, ¿por qué no plantearse un futuro en el que el papel dejara de almacenarse de la forma tradicional? Tal y como se genera, se escanea, almacena electrónicamente y se destruye (la copia en papel). Me diréis que la solución está en las historias clínicas electrónicas, en los hospitales sin papeles… pero, estando totalmente de acuerdo y creyendo de corazón en ello, seamos sinceros (y autocríticos), todavía queda mucho para que un hospital no tenga (DE VERDAD) papeles… ¿por qué no mejorar su gestión en el camino?

Fuente: How much would you pay for your medical record? (versión traducida).

10 comentarios Comments For This Post I'd Love to Hear Yours!

  1. saname dice:

    Magnífica idea lo de entregar la historia solicitada en CD (o en pendrive), pero también habrá que pensar en dotar de lectores de CD y USB (y ya puestos, internet en la consulta) a los centros de salud, porque no veas la cara de asombro e incredulidad que ponen los pacientes que te traen un CD con las imágenes de una RMN por ejemplo y les dices que no las puedes ver…

  2. En nuestro hospital (Son Llàtzer, Palma de Mallorca), sin papeles desde el inicio, el único documento que hasta ahora se conservaba en papel era el del consentimiento informado. Pero lo que estamos haciendo ahora es uniformizar los modelos de CI entre los diferentes servicios para que tengan una cabecera común (aparte de los apartados pertinentes, por ley), que se cumplimentan automáticamente. De este modo, el escaneado genera un pdf que automáticamente es “insertado” en la historia clínica correspondiente, sin que una persona tenga que escanearlo y colgarlo de la historia que corresponda. A mí me parece una solución excelente (en espera, claro, de que el paciente pueda firmar electrónicamente y no necesitemos papel ni siquiera para esto)

  3. Toni Arcas dice:

    Todo lo que implique eliminar papel de consultas y centros médicos es una buena iniciativa. En nuestro caso, utilizamos nuestro propio sistema: Twinia, una aplicación para iPad (http://www.twinia.com/). Esta App nos permite agilizar la recogida de datos del paciente, preserva su intimidad en cuanto a datos personales y antecedentes médicos, y permite guardar documentos legales (LOPD y consentimientos informados) de manera rápida y segura. El paciente, además, recibe directamente en su correo electrónico copia de todo, en formato PDF.

    En el caso de los hospitales, cierto, es más difícil que en una consulta privada vivir, de verdad, sin papeles… pero estoy de acuerdo contigo Fran en que, hasta que eso se consiga, hay que intentar mejorar los procesos en el camino.

    Un saludo,
    Toni

  4. En principio nosotros lo hemos pensado como un servicio al ciudadano, porque, en principio, todos los profesionales tienen acceso a los datos clínicos a través de Diraya y la Historia Única de Salud, por tanto, en nuestra comunidad no serían necesarios lectores, con alguna excepción ;) ¿Alguien ha dicho RIS/PACS corporativo que está por llegar? Has dado en la línea de flotación con esa anotación, jejeje… esperemos que no se demore demasiado ;)

    Estoy de acuerdo contigo en la necesidad de Internet en la consulta… de hecho, este blog está adherido a esa excelente iniciativa.

    Muchas gracias por tu comentario.

    Un abrazo.

  5. Hola, Rosa.

    En un hospital que desde el principio empieza sin papeles, las cosas son mucho más sencilla… pero sois una clara excepción. Lo normal es que un hospital cuente con un ingente archivo en papel que le supone un “lastre analógico” en su evolución a la historia electrónica.

    Una duda. Doy por hecho que, aunque empezasteis sin papeles, los pacientes tendrían un histórico en papel. ¿Qué hicisteis? ¿Escaneo? ¿Qué tal la integración con la historia clínica? ¿Quién introdujo los metadatos en las imágenes?

    La firma electrónica del consentimiento informado es factible, con pads como los que tienen en el Mercadona… muchas empresas están lanzadas a vender ese servicio. Nosotros hemos analizado varias propuestas, si quieres más información, dame un toque y te paso lo que tenemos.

    Muchas gracias por tu comentario, Rosa. Espero poder visitar vuestro hospital algún día para aprender de vuestros flujos de trabajo con la documentación.

    Un fuerte abrazo.

  6. ¡Me ha parecido muy interesante la aplicación! Me la apunto para revisarla en más detalle.

    De todos modos, aplicar esto en un hospital público supondría un costo desorbitado, que no se podría afrontar ni en época de “vacas gordas” ;)

    Tengo una duda tras ver el vídeo de la aplicación… ¿cómo se garantiza la confidencialidad de los datos? ¿Cifrado? Cuando se envía copia al paciente por correo electrónico, ¿se hace de forma cifrada también? La web no me lo deja del todo claro (en una mirada superficial)… pero, teniendo en cuenta lo sensible de la información que se maneja, deberían intentar dejarlo meridianamente claro en la web. Como usuario de la aplicación que eres, ¿me podrías dar más información al respecto?

    Muchísimas gracias por tu comentario.

    Un abrazo.

  7. Toni Arcas dice:

    Hola Fran, disculpa por la tardanza…

    Te aclaro: el iPad no contiene información del paciente ni la almacena, simplemente la recoge cuando el paciente la introduce y la envia al programa de gestión; todos los datos introducidos desaparecen del ipad. El correo que se remite al paciente viene Cifrado por un dato personal del paciente, por si se diera el caso que el paciente se equivocara al escribir el mail. De este modo, cuando lo recibe se le solicita un dato personal para abrir el contenido.

    Espero haber resuelto las dudas!
    Un abrazo y gracias por tu interés

    Toni

  8. ¡Entonces está muy bien diseñado! Has aclarado mis dudas… ahora sólo me quedaría verlo… me encantaría.

    Este viernes voy a Barcelona (hasta el miércoles que viene), ¿habría posibilidad?

    Un abrazo.

  9. christian dice:

    La firma electrónica del consentimiento informado pienso que no sería muy difícil de implementar utilizando el DNI electrónico… Claro , cuando todo el mundo tenga el DNI electrónico

  10. Christian, técnicamente es muy sencillo, en teoría. Lo complicado es llevarlo a la práctica debido a otros factores que hay que tener en cuenta:
    – No todo el mundo tiene el DNIe aún.
    – ¿A todo el mundo le funcionará? Yo he conocido a personas que llevaban su tarjeta sanitaria (también con chip) en la cartera a tanta presión, que el chip se rompía. Seguro que esto también ocurre con el DNIe.
    – Lo peor de todo, desde mi punto de vista, es que el DNIe obliga a tener una contraseña compleja para el uso de su certificado (cosa con la que estoy totalmente de acuerdo). Pero, ¿todo el mundo conoce su contraseña? Es más, ¿todo el mundo sabe lo que puede hacer con el DNIe? Desde mi punto de vista este ha sido uno de los principales fallos en la implantación del DNIe.

    Eso sí, la técnica nos ayudaría una vez más a solucionarlo, ¿cómo? Pues igual que cuando pierdes tu contraseña puedes reiniciarla con tu huella digital en los “cajeros DNIe” de las comisarías… ¿por qué no firmar con tu DNIe y la huella digital? Eso no fallaría nunca, ¿no crees?

    Veremos qué nos depara el futuro… atentos estaremos ;)

    Muchas gracias por tu comentario.

    Un saludo.

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