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nov 302011
 

Continuando con la entrada anterior, seguiremos analizando procesos que, a pesar de usar la última tecnología, seguimos haciendo igual que antes.

Cuando estaba en la consulta, cada vez que llegaba la gripe, siempre me llamaba mucho la atención el sistema de médicos centinela. Pensaba, ¿para qué necesitamos médicos centinela si todos podemos serlo gracias a los sistemas de información? Cada vez que yo codificara un caso de gripe, este podría llegarle directamente al Ministerio. Podríamos hacer lo mismo con otras muchas cosas y así la planificación se podría hacer prácticamente en tiempo real: enfermedades de declaración obligatoria, seguimiento de posibles brotes epidémicos, farmacovigilancia… todo estos procesos se podrían beneficiar mucho de los sistemas de información actuales, pero no lo hacen. Al respecto de la notificación voluntaria de reacciones adversas, por ejemplo, ¿sabéis cómo se hacía en mis tiempos de consulta? Pues al pulsar el botón, salía la “hoja amarilla” perfectamente copiada en la pantalla. Salía rellena la medicación actual (mira, algo ganabas de tiempo), luego la imprimías, la firmabas y la ponían en la bandeja del correo… ¿lógico? Pues no… la verdad, espero que esto haya cambiado ya.

Entiendo que en muchas ocasiones, el hacer las cosas así es el precio que debemos pagar por la descentralización, por tener 17 sistemas de información sanitarios que apenas se hablan entre ellos, por no haber pactado un diccionario de datos a nivel nacional e imponerlo desde el principio (fíjate tú que buena tarea para un Ministerio de Sanidad… ya tendría algo que hacer ;)), por haber convertido la informatización del sistema sanitario en una analogía de la carrera espacial: a ver quién llega antes más lejos… ¿os acordáis aquellos tiempos de titulares en la prensa en la que se competía por tener la mayor cobertura de centros con la historia clínica de turno? Implantar a toda costa, no importaba nada más… es lo que tiene la política :(

Luego nos sorprendemos cuando vemos lo que se puede llegar a hacer si usáramos adecuadamente la información que tenemos. Hace tiempo circulaba un vídeo que mostraba como Google era capaz de predecir los brotes de gripe con varios días de antelación respecto al CDC (teóricamente la referencia oficial que funciona con un sistema de médicos centinela). Google ha llegado a convertir esto en una web que te permite conocer en tiempo real la tendencia de la gripe a nivel mundial. ¡Incluso puedes descargarte los datos para trabajar con ellos!

Cuando ponía el vídeo en alguna charla, siempre había alguien que decía que las estimaciones de Google no podían ser tan fiables como las de un organismo oficial con datos emitidos por sanitarios. ¡Estoy totalmente de acuerdo! Pero si Google es capaz de hacer esto con información no fiable… ¡qué podríamos hacer nosotros con nuestra información tan fiable si la explotáramos adecuadamente!

¿Os imagináis?

  • Seguimiento en tiempo real de tendencias de enfermedades que nuestras organizaciones podrían comunicar a sus profesionales sobre la marcha.
  • Que nuestros profesionales pudieran consultar información importante recogida a nivel nacional que le pudiera ser útil en la toma de decisiones sin tener que esperar a que saliera publicada en ningún sitio.
  • Análisis de tendencias en parámetros de salud de nuestros pacientes (independientemente del sitio en que fueran recogidas) que nos alertaran y nos ayudaran a tomar medidas.
  • Ayuda en la aplicación de los procesos asistenciales. En vez de tener bonitos PDFs para imprimir o para guardar en alguna carpeta olvidada, estaría mejor que nuestros sistemas tuvieran integrada esa información y nos dijeran cosas como: “Este paciente es diabético y lleva X tiempo sin un control de hemoglobina glicada, ¿ordenarlo? (y que con un clic se hiciera todo)”, “Según la última evidencia, el fármaco que acaba de prescribir no se recomienda porque el paciente tiene tal cosa”, “Tal paciente lleva X tiempo sin venir a consulta y tiene tales factores de riesgo que habría que vigilar, ¿citarlo? (y que un clic hiciera el resto, por ejemplo, que un sistema automático llamara al paciente para buscar la cita que mejor le venga)”.
  • Que los profesionales pudieran trabajar con su propia información, la que ellos mecanizan: un listado de los pacientes de tal zona, con tal enfermedad, a los que les he prescrito tal cosa… incluso algo más complejo (hecho fácil para el profesional): ver mis pacientes diabéticos que no han sido visitados en el último año y listar los parámetros que elijamos en la misma pantalla (para facilitar la toma de decisiones).

Se me ocurren tantas cosas… pero no quiero volver a hacer una entrada tan larga como la última. Preferiría leer vuestras opiniones al respecto.

Para terminar, os recomiendo la lectura de esta entrada del gran Enrique Dans: “Big data e información de salud“, que fue la que puso la semilla para escribir estas dos entradas.

Como veis, nos queda mucho camino por recorrer, muchos proyectos en los que trabajar, muchas cosas que cambiar… ¡no os parece emocionante!

  4 Responses to “Sistemas de información de última generación para seguir trabajando igual que siempre (y 2ª parte)”

  1. Si, emocionante, y que ya se denunciaba hace tiempo http://wp.me/p2GH6-26U http://wp.me/p2GH6-278 y http://www.ics.gencat.cat/sisap/diagnosticat/principal?lang=cs&patologia

    pero a la vez frustrante ver como funciona ahora http://wp.me/s2GH6-7848

    Muy buena entrada, saludos

  2. Muchas gracias por compartir estos enlaces con nosotros, me han encantado tus entradas (alguna ya la había leído en su día).

    Estando tantos de acuerdo como estamos, tengo esperanzas en que el cambio llegue más pronto que tarde… siento tantas voces y desde tantos sitios, es cuestión de tiempo, ¿no crees?

    Seguiremos trabajando por ello…

    Un abrazo.

  3. Hola Fran, la verdad es que competir para conseguir el puesto de aplicación para “Historia Electrónica Española” hubiera sido lo más acertado, productivo vamos lo ideal, lo mejor para todos usuarios, profesionales y creo q para la administración también, digo yo??

    Nuestro programa (Abucasis) reúne varios de los puntos que expones y otros muchos más.. es fantástico!!
    Pero el problema viene cuando teniendo la herramienta (mas o menos perfecta) no se explota adecuadamente o bien por desconocimiento, tiempo, ganas… eso es triste!
    No utilizarla como es debido nos lleva a datos erróneos por lo que deja de ser útil incluso puede ser hasta peligrosa si le hacemos caso y no me refiero a registrar lo que no es, sino solo al no registrar lo que es o registrarlo en un campo que no toca…

    En fin, quiero decir que necesitamos herramientas (comunes a ser posible para toda España) pero también formación para saber utilizarlas y explotarlas, sino mal vamos!!
    Un abrazo!

  4. Si la “carrera nacional por la historia clínica” se hubiera hecho como mencionas, todos hubiéramos ganado, es decir, una especie de concurso a nivel nacional para elegir el mejor candidato a implantarse en toda España.
    Pero en la carrera a la que me refiero yo, los puntos son fotos, titulares y arengas demagógicas en mítines… y ahí hemos perdido todos.

    El segundo punto que mencionas es fundamental: la formación (adecuada y continua) y el acceso a los datos. Nunca me explicaré el motivo por el que se restringe tanto el acceso a la información a los propios profesionales sanitarios… bueno, tengo mis teorías, pero me prometí ser bueno y positivo ;)

    Gracias por tu comentario, Lourdes.

    Un abrazo.

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